Reencontrarme con la escultura despues de terminar la carrera, tras haber estado un tiempo buscando trabajo, llegué a la conclusión que se el trabajo no me viene de fuera, es porque lo tendré que sacar desde dentro, y lo que más me gusta hacer es tallar piedra. Así que desde marzo del 2009 tomé la determinación de dedicarme a la escultura, y así es como he empezado a dar mis primeros pasos por este maravilloso camino por mi propia cuenta. Doy las gracias a todo lo que he aprendido en Bellas Artes, y a quienes me han apoyado a lo largo de mis estudios.
Un Abrazo es la mejor forma de expresion que puedo aportar a otra pesona, y viendo que hay una gran necesidad de que nos abracemos más a menudo, empiezo a con este trabajo que aquí presento, mi estudio de Abrazos.
La exposición tuvo lugar en la sala Mesón de Morella, gestionada por la concejalia de juventud de Valencia, durante el 4 hasta el 22 de Diciembre del 2009. El dia de la inauguración Bea, la cuentacuentera nos contó un cuento de Eduadro Galeano, procedente del "libro de los abrazos" que dice asi:
El mundo
Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
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